viernes, 22 de mayo de 2026

La sangre amarga

Presentamos siete poemas del escritor italiano Valerio Magrelli (Roma, 1957). Pertenecen al libro La sangre amarga, publicado por Einaudi en 2014 y hasta hoy inédito en español.

 

Inventiva1 bajo una tumba etrusca 

 

Latín mortal…

G. Apollinaire

 

Ahora hablarán todos igual,

todos la misma lengua que nos ha arrebatado la nuestra.

Han expulsado el alfabeto entre los campos

persiguiéndolo como a un fugitivo, como a un ladrón,

el alfabeto de los padres.

 

Nadie nos entenderá, y ni siquiera entre nosotros

mejor emplearemos las viejas palabras,

corroídas, murallas derruidas de nuestras fortalezas.

Sólo nos han dejado

las tumbas, el último resguardo.

 

Por eso hablo desde aquí,

voz reclusa en la oscuridad

entre formas coloridas, pero inmóviles para siempre

como el último aliento

de nuestra pronunciación.

 

 

INVISIBLE e invencible

es la calca que llevo dentro de mí,

calca del mundo estampada a mí en el mundo

y que me hace estar en el mundo

solamente en la forma de calca.

 

¿Dónde está la libertad, si la melancolía

recoge sus nubes sin ningún por qué?

Estoy aquí y padezco su lento tránsito

sólo esperando

a la sombra de mí mismo.

 

 

Las nupcias químicas

 

Estas gotas que tomo

con tanta compunción religiosa

son mis testigos

para las nupcias con el mundo.

Solamente gracias a ellas puedo estrechar

un pacto de amor con el mundo,

porque sólo con ellas soporto el impacto

de su hostilidad ilimitada.

Casco encantado: mi padre no lo tenía

y murió –incluso antes de morir–

incrédulo, indefenso e indignado,

bajo los golpes del mundo.

 

 

SOY una ciudad incendiada,

pero las llamas no me queman.

Estas llamas son la ansiedad

que me quema pero no arde.

La ansiedad incendia y no consume,

como fuego falso, sin embargo

la tortura es verdadera, y reales

son estas medicinas

sólo para curar un sueño

en el que sueño con quemarme.

 

 

Tradición de la isla de Ceos

 

Cuanto más voluntaria, más hermosa es la muerte.

La vida depende de la voluntad ajena; la muerte, de la nuestra.

Montaigne

 

Si Cristo quiso elegir vivir,

¿por qué yo no podría eligir ex-vivir?2

La libertad de amar su Navidad

se reflejará en mi día Mortal

seleccionado a través de la Santa Eutanasia,

nuestra navidad, auto-eucaristía.

 

 

Las plumas, el estiércol

 

Por una ventana abierta no solamente entra la luz;

en ocasiones puede entrar algo distinto que no hubieras deseado.

Lo asqueroso, lo repulsivo, lo repugnante de un animal que vuela

entre las cosas de casa, violando el espacio privado,

ese único espacio que queda al otro lado de la ventana.

 

 

En los baños públicos

 

Las pintas en los baños públicos

me narran el dolor

del joven que escribe,

solo, en los baños públicos.

Solo, con la escritura

de quien lo precedió,

en un diálogo mudo,

denso, en los baños públicos.

 

Alguna vez también escribí,

solo, en los baños públicos,

confiando mi dolor

a los peores insultos.

 

Aquí, en los baños públicos,

se escribe solamente de odio,

pero de un odio que circula

como un cigarro entre compañeros.

 

Nota y traducción del italiano de Roberto Bernal

 

  1. Composición literaria de tono polémico que cobró auge durante los siglos XIV y XV. Se trataba de un discurso violento, impetuoso, encaminado a acusar, reprender duramente o insultar a alguien o algo. [N. del T.]
  2. S-vivere en el italiano original. El prefijo s- deriva del latín ex- e indica alejamiento, separación o privación. [N. del T.]

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