miércoles, 17 de julio de 2019

Tres décadas con Neneh Cherry

Se cumplen treinta años de la publicación de Raw Like Sushi, el disco debut de Neneh Cherry. Pocas veces reivindicada en su justa medida, la cantante sueca es una de esas figuras que, sin tener los focos de la industria sobre ella, ha ejercido un papel central en la construcción de mucha de la música popular más emocionante del cambio de siglo. Podríamos dividir su background en dos grandes bloques: el de la influencia de su padrastro, Don Cherry, un peso pesado del jazz en su corriente más heterodoxa; y el de la escena de la música alternativa británica de los ochenta (desde el hip hop y el dub hasta el punk), misma que terminaría por configurar el gran subgénero británico de los noventa: el trip hop. Neneh Cherry tendría, por ejemplo, un papel central en Blue Lines (1991), de Massive Attack, como arreglista, pero también en el financiamiento del álbum. En general, podría trazarse un interesante perfil de la cantante por sus colaboraciones: Tricky, Gorillaz, Four Tet, Youssou N’Dour o Mats Gustafsson, pero es en sus álbumes como solista, sin embargo, donde podemos apreciar la amplitud de su talento y el dinamismo de su sonido.

 

Raw Like Sushi (1989)

El disco debut de Neneh Cherry es puro sonido urbano, al menos como se entendía a finales de los ochenta. Energético como pocos, Raw Like Sushi también es una muestra de que el rap no tenía por qué estar peleado con un interesante tratamiento melódico. A distancia, Raw Like Sushi sólo ha aumentado su influencia.

Homebrew (1992)

Salto de madurez, el segundo álbum de la cantante continúa pivotando sobre el rap, pero quiere mostrarse más musical, hacer patente el volumen de su registro contralto. Cherry transita con más calma pero no pierde en estamina. Reúne, además, colaboradores tan dispares como Michael Stipe o Notorious B.I.G.

 The Cherry Thing (2012)

Muestra de la amplitud de sus inquietudes musicales, The Cherry Thing logra una síntesis de la energía sonora de Cherry con la estética vanguardista de Mats Gustafsson y su proyecto The Thing. El álbum termina por ser un bello reflejo de la filosofía sonora de su padrastro: el jazz como un significante caníbal.

Blank Project (2014)

Pasaron 18 años, desde la publicación de Man (1996), para que Cherry volviera a publicar un disco solista. El tiempo hizo su parte y Blank Project es otro giro, uno especialmente afortunado, en su carrera. Producido por Four Tet, el disco incluye formas de jazz, electrónica y trip hop, entremezcladas con solvencia.

Broken Politics (2018)

Neneh Cherry produce poco. Uno tiene la impresión de que, lejana al mainstream, contempla con mirada tranquila los vaivenes de los eventos de nuestro tiempo. Broken Politics muestra eso: su costado más personal y reflexivo que no por ello deja de ser altamente político. Un sonido más acústico corona este nuevo trayecto.


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